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  NÚMERO 2 \ EXPERIENCIAS -- SECUNDARIA
 
 

LA EXPERIENCIA DE UN COMIENZO...
ORGANIZAR LOS FONDOS DE LA BIBLIOTECA ESCOLAR.

CP “Gabriel y Galán” de Aldea Moret (Cáceres).
Ana Nebreda.

 

 
 


Comenzar, iniciar, empezar... siempre implican ilusión, esfuerzo y expectativas. La ilusión de realizar un trabajo novedoso, el esfuerzo de dedicar nuestro tiempo en esa tarea y la expectativa de lograr un resultado gratificante, que sin duda, la Biblioteca Escolar nos lo proporcionará y co creces.

En nuestro Colegio, con características muy singulares por tener un alumnado predominantemente de familias gitanas, hemos comenzado a cambiar nuestra Biblioteca Escolar, con la intención de transformarla, no sólo en un espacio donde todos los fondos estén organizados y sean un recurso pedagógico vivo, sino también, con la intención de convertirla en un nuevo espacio de comunicación, de socialización y de descubrimientos, hacia la competencia lectora de nuestros alumnos. Es un Proyecto ambicioso, pero muy hermoso, que toca de lleno la vida educativa del Centro y en el que hay que plantearse objetivos reales y posibles en cada curso escolar.

Son muchos aspectos los que hay que abordar para que la Biblioteca Escolar tenga vida en un Centro y deje de ser un almacén de libros poco frecuentado: replantear el espacio bibliotecario, garantizar la disponibilidad de los documentos, difundir y equilibrar los fondos y hacer que circulen, elaborar un plan de actuaciones... pero tal vez, uno de los aspectos fundamentales, la chispa para que empiece a funcionar, sea el descubrimiento de las posibilidades pedagógicas que la Biblioteca puede ofrecer a profesores y alumnos: es una puerta abierta en cada una de nuestras aulas que nos ofrece además de recursos, otro espacio motivador donde trabajar, donde leer con nuestros chicos. Cuando los maestros entendemos las ideas renovadas sobre cómo debe funcionar y cómo puede ser nuestra Biblioteca Escolar, se desencadena, casi como una necesidad, la intención de querer vivir y participar de esta experiencia... y será difícil olvidarse ya de esta actitud.

Desde la Biblioteca se desarrollan tareas técnicas, relacionadas con el tratamiento de los documentos y con los espacios, y tareas pedagógicas, relacionadas con los procesos de aprendizajes y lectores de nuestros alumnos. Es importante señalar que las tareas técnicas que se desarrollan en la Biblioteca, asumidas por el Equipo de Biblioteca, descargan el trabajo del profesor, pues evitan que tenga que preocuparse de la custodia, organización y mantenimiento de los fondos.

Por el contrario, las tareas pedagógicas incrementan el horizonte de las posibilidades docentes y en muchas ocasiones hacen que los profesores redescubran el placer de enseñar de maneras diferentes a las que acostumbran.

Al proponernos acometer la tarea de organizar de una nueva manera la Biblioteca Escolar es muy posible que debamos enfrentarnos a un viejo almacén de libros abandonados o de materiales descuidados y envejecidos que casi nadie ha mimado, tal vez por considerarlos de propiedad abstractamente pública, es decir, de todos, luego de nadie y que curiosamente ha provocado dos posturas diferentes: una, la custodia excesiva de los documentos, lo que supone una dificultad para interesarse por su contenido, y por el contrario otra, la indiferencia y poca consideración por el objeto contenedor y trasmisor de la cultura.

Pero también es posible que ese almacén o Biblioteca ya haya sido ordenado por profesores enamorados de los libros, personas que tenían sus propios criterios organizativos, más o menos acertados, pero que nos han demostrado su interés a través del enorme esfuerzo de enfrentarse, a veces en solitario, a la tediosa tarea de limpiar y ordenar el montón de documentos para no acabar olvidados, perdidos y deteriorados en el rincón menos transitado del Colegio. Éste es nuestro caso: un grupo de profesores había trabajado ya en la Biblioteca y ello ha evitado el primero de los pasos que debemos considerar en el proceso de reconstruir nuestra Biblioteca. El trabajo de estos compañeros y su amor por los libros no cayó en saco roto, sino que ha servido para que otros muchos tomemos su testigo y continuemos el camino.
En el caso de que nadie haya acometido el trabajo de almacén, deberemos limpiarlo y tener un primer contacto con los fondos documentales. Éste es el momento de separar a ‘grosso modo’ el material claramente inservible: viejas colecciones de revistas incompletas y desfasadas, materiales rotos de imposible reconstrucción y nulo interés, y recuperar y revitalizar cualquier fondo documental. También es el momento de poner a buen recaudo las pequeñas joyas que encontremos y de tomar todo tipo de fotografías y notas para, como un arqueólogo, poder dejar constancia del cambio que habremos realizado en el futuro. Podemos ya ir clasificando los libros en lecturas infantiles y juveniles, libros de consulta, de referencia e informativos, lecturas para adultos y libros para el profesorado; Así como otros materiales gráficos, fotográficos y de soporte electrónico.

Luego, no estaría mal sentarse a pensar y establecer los objetivos que nos propongamos conseguir durante el primer año académico de trabajo en la nueva Biblioteca y prever las actuaciones en un futuro.

El primer objetivo que hemos abordado este curso un grupo de profesores, con el apoyo del Equipo Directivo, es la organización de los fondos. Es imprescindible que la Biblioteca esté en un lugar de fácil acceso, que sea un espacio agradable y motivador, que sus fondos estén catalogados, organizados con criterio y señalizados de manera clara para nuestros alumnos.

• Catalogar los fondos: Con el programa Abies, estamos informatizando todos los datos de cada documento. Colocamos en el lomo del documento el tejuelo, que posteriormente nos servirá para localizar el libro en la estantería en que se encuentre. El tejuelo nos da la información de la materia de que trata el libro, a través de un número; nos informa, con las tres primeras letras en mayúsculas, del apellido del autor y con las tres primeras letras en minúscula, del título del libro. Los libros se colocarán en las estanterías por orden alfabético, teniendo en cuenta el apellido del autor y en caso de que haya varios libros del mismo autor, o autores con el mismo apellido, se considera el orden alfabético del título. Podemos considerar la utilidad de señalar en el tejuelo, a través de una letra o número, el género de la obra: P-poesía, T-teatro, C-cuentos... También tenemos la posibilidad de colocar los libros por colecciones en las secciones de Primeros Lectores.

Pegamos el código de barras en la contracubierta, para saber los datos del documento con el lector óptico y que es tremendamente útil a la hora de realizar los préstamos.

• Cada documento trata de una materia, como nos indica el número del tejuelo, y que en los Centros de Infantil y Primaria no deben superar los dos dígitos; pero además, para facilitar esta información a los chicos, asignamos un color a cada materia correspondiente a la CDU (Clasificación Decimal Universal) y le ponemos la pegatina rectangular del color correspondiente por encima del tejuelo. Las materias se clasifican del 0 al 9. En la biblioteca debe haber un mural explicativo, en el que aparezcan relacionados materias, números y colores.

• Centralizar los recursos. Cuando la Biblioteca no está organizada y centralizada, es muy difícil no sólo localizar un documento, sino también, conocer los documentos que hay en el Centro. Es muy frecuente que haya libros o materiales en cualquier otro soporte, repartidos por las aulas que no circulan y que muchos profesores desconocen. El asunto no sucede, en muchas ocasiones, por querer acaparar o adueñarse de dichos fondos, sino porque los profesores no saben dónde dejarlos sin que desaparezcan y no puedan tener la posibilidad de volver a utilizarlos. Todos los fondos del Centro, en cualquier soporte: libros, videos, CD’s, diapositivas, mapas... deben encontrarse en la Biblioteca. Desde la Biblioteca Escolar se realizan los préstamos a los usuarios y a las aulas. La centralización de los recursos pretende que todos los profesores y alumnos conozcan todos los fondos de que dispone el Centro y hacerlos circular.

• Orientar las lecturas. Vamos a clasificar los libros de lectura infantil en diferentes grupos atendiendo a la madurez lectora. Podemos utilizar varios criterios: diferenciar los libros por ciclos educativos o hacer tres grupos más flexibles (primeros lectores, lectores en marcha y lectores avanzados). Cada grupo de lectores se diferenciará con un color y se colocará una pegatina circular de ese color, en la parte superior del lomo del libro. Este es un criterio que orienta a nuestros lectores cuando entran en la Biblioteca y se encuentran con “un bosque de libros”; son puntos de lectura que orientan, pero hay que dejar claro, que el lector puede llevarse en préstamo el libro que desee, se corresponda con su edad o no. Es importante que las personas que se encargan de estar en la Biblioteca en los momentos de préstamos, puedan aconsejar y recomendar lecturas a los chicos.

• Selección de fondos o expurgo. Consiste en retirar de manera momentánea o definitiva, documentos de la biblioteca escolar. Suele costarnos bastante, pero no nos queda más remedio que deshacernos de los fondos deteriorados, anticuados y en desuso... porque no se trata de tener muchos fondos, sino de tener muchos y buenos fondos. Debemos realizar esta selección cada curso escolar.

• Forrado de libros. Forrar un libro no sólo nos garantiza prolongar considerablemente la vida del mismo, además, mejora notablemente el aspecto de aquellos que están más usados. Organizar un taller de forrado, con la colaboración de padres, madres y alumnos mayores, suele ser un acierto. No olvidemos, que todos los fondos deben llevar el sello del Centro, que procuraremos ponerlo en la página inicial y otras centrales, sin ocupar texto o ilustración. Debemos mencionar la antigua costumbre del ‘ex - libris’, un sello adhesivo impreso a la forma del sello postal en que figuraban los datos del dueño.

Después de todo esto, nuestros libros tendrán este aspecto:

• Durante todo este proceso, iremos planificando las adquisiciones que el Centro deberá realizar para mejorar el contenido de nuestra Biblioteca: libros de poesía, de teatro, de cuentos, álbumes ilustrados, libros informativos... y fondos en cualquier otro soporte. Es fundamental el compromiso del Equipo Directivo para destinar una parte del Presupuesto del Centro a la adquisición anual de nuevos ejemplares y que junto con los responsables de la Biblioteca, decidan qué fondos adquirir, teniendo en cuenta las propuestas del resto de profesores y de los alumnos y lograr tener una visión objetiva sobre los documentos que necesitamos para equilibrar el fondo. Un fondo equilibrado se caracteriza por tener, aproximadamente, el 60% de sus documentos sobre obras documentales, de referencia e informativas, pues la Biblioteca tiene entre sus objetivos, apoyar al currículo y poder ofrecer en cada área de aprendizaje, la posibilidad de aprender y descubrir con otras fuentes de información, además del libro de texto. El 40% de los documentos deberán ser lecturas recreativas y literarias, y que merecen ser adquiridas habiendo consultado catálogos, novedades y lecturas recomendadas que podemos encontrar a través de editoriales o en Internet http://www.fundaciongsr.es/guias/, http://www.educared.net/aprende/vivircuento, http://www.cervantes.virtual.com, http://www.sol-e.com.

El próximo curso organizaremos el espacio bibliotecario, pues trasladaremos la Biblioteca de lugar y será una tarea muy interesante. Éste es nuestro comienzo hacia una nueva y viva Biblioteca Escolar, donde además, habrá que hablar y reflexionar sobre la competencia lectora de nuestros alumnos, establecer estrategias de aprendizaje utilizando los fondos de la biblioteca, diseñar actividades de lectura en torno al libro, la escritura, el lenguaje oral, la formación de usuarios... y hacer cómplices a toda la Comunidad Educativa para que responda a un modelo de Biblioteca integrada plenamente en la vida pedagógica de nuestro Centro. Nuestra Biblioteca ha comenzado e iremos avanzando en los capítulos de esta historia, que no ha hecho más que comenzar.

 
   
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